12º Bafici, lo que nos quedó: Rompecabezas I

Sen­tarse a des­cubrir medi­ante la con­tem­plación el paisaje. No moverse, aunque sea imposi­ble. Retener los ojos en una sola direc­ción. Aun más que imposi­ble. El cine esta en todas partes, nos dice Sall­mann, aunque tam­bién agrega que el mundo engaña a los cineas­tas. ¿Donde es posi­ble mirar sin ser engañado?

Todo esto es una men­tira –forma parte de esa gran mentira-, porque es jus­ta­mente aquí en donde comienza esta fic­ción, que tiene forma de texto pero peca de des­or­de­nado. La total­i­dad, lam­en­ta­ble­mente, no está en este momento en nues­tras manos.

Los viajes del mago